
Más orden Más amor Más plenitud
Si pudieras compararte con un hogar, tendrías 3 pisos.
El primero es el emocional.
Es el más visible. Está relacionado con la luz y tu capacidad de hacer con lo que ves.
Cuando este nivel no está bien, el repites muchos patrones sin saber por qué.
El segundo es el vital.
Es la vibración que guardan los objetos, las zonas que evitas, lo que no terminas de ordenar.
Este nivel muestra el motivo por lo que te cuesta fluir en las relaciones, con tu familia o con tu vocación.
El tercero es el espiritual.
Es el vacío. Lo que no se ve.
Cuando este nivel está bloqueado, la casa puede ser perfecta por fuera, como tú, pero sentirte vacía por dentro.
Cada piso tiene su propia puerta.
Su propia forma de entrar.
Su propia forma de habitar.
Una vez los conoces, entiendes por qué hay cosas que se repiten en tu vida.
Por qué hay aspectos que no fluyen.
Por qué sientes a veces un vacío que no se llena con nada externo.
Tu casa se convierte en tu lugar de fuerza.
En tu lugar de orden.
En el lugar donde volver de verdad a ti.
© Andrés Tarazona | Todos los derechos reservados